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Guía Completa del Impuesto de Sucesiones en Andalucía 2025

hace 5 meses · Actualizado hace 2 meses

Entender el Impuesto de Sucesiones en Andalucía es el primer paso y el más importante cuando te enfrentas a una herencia. Sabemos que gestionar el Impuesto de Sucesiones en Andalucía puede parecer una tarea compleja y, en ocasiones, abrumadora, especialmente en momentos emocionalmente delicados. Por eso, hemos creado esta guía clara y completa para resolver todas tus dudas y acompañarte en el proceso.

Afortunadamente, la normativa andaluza ha evolucionado para convertirse en una de las más favorables de España para los herederos directos. Lejos de ser una carga pesada, hoy en día, gracias a importantes reducciones y bonificaciones, la mayoría de las herencias entre padres, hijos y cónyuges apenas tributan. Aquí te explicaremos de forma sencilla todo lo que necesitas saber para que este trámite sea lo más llevadero posible y puedas aprovechar todos los beneficios fiscales a tu alcance.

Índice
  1. ¿Qué es y cómo se regula este impuesto en la comunidad andaluza?
  2. Guía paso a paso para calcular el Impuesto de Sucesiones
    1. 1. El Caudal Relicto o patrimonio bruto
    2. 2. El Caudal Hereditario Neto
    3. 3. La Base Imponible Individual
    4. 4. La Base Liquidable y las reducciones
  3. Las grandes ventajas fiscales: Reducciones y bonificaciones clave en Andalucía
    1. Reducción por parentesco
    2. Reducción por discapacidad
    3. Reducción por la vivienda habitual
  4. La bonificación del 99%: El ahorro definitivo para familiares directos
  5. Plazos y procedimiento: Cómo y cuándo presentar el impuesto
  6. Errores comunes que debes evitar al gestionar una herencia
  7. La importancia de contar con un asesoramiento experto

¿Qué es y cómo se regula este impuesto en la comunidad andaluza?

El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es un tributo que grava el aumento de patrimonio que obtienes al recibir bienes o derechos de una persona fallecida. Aunque su marco general está regulado por una ley estatal, su gestión y recaudación están cedidas a las Comunidades Autónomas. Esto significa que es Andalucía quien establece sus propias reglas, reducciones y bonificaciones, recogidas principalmente en la Ley 5/2021 y el Decreto Legislativo 1/2018.

La clave para saber si debes tributar en Andalucía es la residencia habitual de la persona fallecida. Si esta vivió en la comunidad andaluza durante la mayor parte de los cinco años anteriores a su fallecimiento, la gestión de la herencia se realizará aquí, aplicando su normativa específica. Este detalle es fundamental, ya que las ventajas fiscales andaluzas solo se aplican en este supuesto, marcando una diferencia enorme en la cantidad final a pagar.

Guía paso a paso para calcular el Impuesto de Sucesiones

Calcular la base del impuesto puede parecer un laberinto de conceptos técnicos, pero en realidad sigue una lógica clara. El proceso se divide en varias fases que van desde valorar el patrimonio total hasta determinar lo que cada heredero debe declarar individualmente. Todo este proceso se documenta en los modelos oficiales 660 y 650.

Para que no te pierdas, hemos desglosado el cálculo en cuatro pasos fundamentales. Entenderlos te dará una visión clara de cómo la administración llega a la cifra final y te ayudará a verificar que todo el proceso se realiza correctamente, sin dejar de aplicar ninguna deducción a la que tengas derecho.

1. El Caudal Relicto o patrimonio bruto

El primer paso es calcular el valor total de la herencia, conocido como caudal relicto. Consiste en sumar el valor real de todos los bienes y derechos que dejó la persona fallecida (inmuebles, cuentas bancarias, vehículos, acciones, etc.) y restarle las cargas que puedan tener, como censos o pensiones. Es importante saber que las hipotecas no se consideran una carga deducible en esta fase, ya que son una obligación que asume el heredero.

A este valor se le suma el ajuar doméstico, que se estima legalmente en un 3% del valor del caudal relicto, a no ser que se demuestre un valor diferente. Este concepto incluye muebles, enseres y ropa de uso común. Si existe un cónyuge viudo, se puede restar de este cálculo el 3% del valor catastral de la vivienda que compartían.

2. El Caudal Hereditario Neto

Una vez tenemos el valor bruto, pasamos a determinar el caudal hereditario neto. Para ello, al valor anterior le restamos las deudas que la persona fallecida tuviera pendientes de pago (préstamos personales, impuestos por pagar, deudas con la Seguridad Social) y los gastos deducibles. Estos gastos incluyen los costes de la última enfermedad, el entierro y el funeral, así como los gastos judiciales si hubiera un litigio por el testamento.

También se deben sumar ciertos bienes que, aunque no estuvieran a su nombre en el momento del fallecimiento, la ley considera parte de la herencia para evitar fraudes. Estos "bienes adicionables" incluyen, por ejemplo, los bienes vendidos en el último año de vida o saldos bancarios retirados sin justificación.

3. La Base Imponible Individual

La base imponible es la porción de la herencia neta que te corresponde como heredero o legatario. Se calcula dividiendo el caudal hereditario neto según lo establecido en el testamento o, si no lo hay, según la ley. A tu parte se le suma el valor de los legados específicos que te hayan dejado y, muy importante, el capital que recibas como beneficiario de un seguro de vida.

Los seguros de vida son un elemento muy común en las herencias y tributan en este impuesto. Por tanto, su importe debe ser incluido en esta fase para determinar correctamente tu base imponible individual antes de aplicar las reducciones fiscales.

4. La Base Liquidable y las reducciones

Finalmente, para obtener la base liquidable, a tu base imponible se le aplican las reducciones a las que tengas derecho. Este es uno de los pasos más importantes, ya que aquí es donde entran en juego los grandes beneficios fiscales de la normativa andaluza.

Las reducciones disminuyen la cantidad sobre la que se calculará el impuesto. Andalucía ofrece reducciones muy generosas por parentesco, discapacidad, adquisición de la vivienda habitual o de una empresa familiar. Aplicar correctamente todas estas reducciones es lo que determinará que la cantidad a pagar sea mínima o incluso cero.

Las grandes ventajas fiscales: Reducciones y bonificaciones clave en Andalucía

Andalucía se ha posicionado como una de las comunidades con menor carga fiscal en el Impuesto de Sucesiones, especialmente para las transmisiones entre familiares directos. A continuación, detallamos las reducciones y bonificaciones más importantes que pueden suponer un ahorro económico sustancial.

Estas ventajas están diseñadas para proteger el patrimonio familiar y facilitar la transmisión de bienes como la vivienda habitual o los negocios familiares, asegurando su continuidad sin que el impuesto suponga un obstáculo insalvable.

Reducción por parentesco

Para los herederos más cercanos, englobados en los Grupos I y II (descendientes, cónyuge, pareja de hecho registrada y ascendientes), Andalucía establece una reducción autonómica de hasta 1.000.000 de euros en la base imponible. En la práctica, esto significa que si el valor de tu parte de la herencia no supera ese millón de euros, no tendrás que tributar.

Esta medida es, sin duda, una de las más beneficiosas y la que ha provocado que la gran mayoría de herencias entre familiares directos queden exentas de pago. Para otros parientes, como los hermanos o sobrinos (Grupo III), la reducción es más modesta, situándose en 10.000 euros.

Reducción por discapacidad

La normativa andaluza también mejora considerablemente las ayudas para las personas con discapacidad. Si un heredero tiene un grado de discapacidad igual o superior al 33%, se beneficia de una reducción de 250.000 euros. Si el grado es igual o superior al 65%, la reducción asciende a 500.000 euros.

Estas reducciones son totalmente compatibles y se suman a la reducción por parentesco que corresponda. Esto proporciona una protección fiscal adicional muy importante para los herederos que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.

Reducción por la vivienda habitual

La transmisión de la vivienda habitual del fallecido también cuenta con un importante beneficio fiscal. En Andalucía, se puede aplicar una reducción de hasta el 99% sobre el valor de la vivienda, siempre que los herederos sean el cónyuge, ascendientes, descendientes o un pariente colateral mayor de 65 años que conviviera con el fallecido los dos años anteriores.

Para poder disfrutar de esta reducción, es imprescindible que la vivienda se mantenga en propiedad durante los tres años siguientes al fallecimiento. Esta medida busca evitar que los herederos se vean forzados a vender la casa familiar para poder hacer frente al impuesto.

La bonificación del 99%: El ahorro definitivo para familiares directos

Por si las reducciones no fueran suficientes, Andalucía aplica el beneficio fiscal definitivo para los herederos de los Grupos I y II: una bonificación del 99% en la cuota tributaria. Esto quiere decir que, una vez calculada la cantidad que teóricamente tendrías que pagar tras aplicar todas las reducciones, a esa cifra se le descuenta el 99%.

El resultado es que la carga fiscal se reduce a una cantidad simbólica, prácticamente nula. Esta bonificación es la que consolida a Andalucía como un territorio de tributación casi inexistente para las herencias entre padres, hijos, cónyuges y parejas de hecho, garantizando que el patrimonio familiar pase de una generación a otra sin trabas fiscales.

Plazos y procedimiento: Cómo y cuándo presentar el impuesto

Aunque el resultado a pagar sea cero gracias a las bonificaciones, la presentación del impuesto sigue siendo obligatoria para poder inscribir los bienes a tu nombre. El plazo general para presentar la autoliquidación (Modelos 660 y 650) y pagar es de seis meses desde la fecha del fallecimiento.

Es posible solicitar una prórroga de otros seis meses, pero debes hacerlo dentro de los cinco primeros meses del plazo original. Incumplir estos plazos puede acarrear recargos, intereses de demora y sanciones por parte de la Agencia Tributaria de Andalucía, por lo que es crucial tener las fechas muy presentes y actuar con antelación.

Errores comunes que debes evitar al gestionar una herencia

La tramitación de una herencia es un proceso con muchos detalles legales y fiscales donde es fácil cometer errores. Uno de los más frecuentes es liquidar el impuesto fuera de plazo, lo que genera costes adicionales innecesarios. Otro error común es no investigar las deudas del fallecido y aceptar la herencia sin más, lo que podría llevarte a asumir obligaciones que superen el valor de los bienes recibidos.

Tampoco debes olvidar incluir los seguros de vida en la declaración, no solicitar todos los certificados necesarios o no tener en cuenta las donaciones que la persona fallecida pudo hacer en vida. Estos descuidos pueden complicar el proceso, retrasarlo y generar problemas con Hacienda.

La importancia de contar con un asesoramiento experto

Dada la complejidad del proceso y las importantes consecuencias económicas que puede tener una gestión incorrecta, contar con el asesoramiento de Abogados expertos en herencias y sucesiones no es un lujo, sino una necesidad. Un profesional te guiará en cada paso, desde la recopilación de documentos hasta la correcta aplicación de todas las reducciones y bonificaciones.

Un buen asesor fiscal y legal se asegurará de que aproveches al máximo los beneficios de la normativa andaluza, minimizando la carga tributaria y garantizando que todo el proceso se realice de forma ágil y segura. Invertir en un asesoramiento de calidad te ahorrará tiempo, dinero y, sobre todo, te dará la tranquilidad de saber que estás en las mejores manos.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Guía Completa del Impuesto de Sucesiones en Andalucía 2025 puedes visitar la categoría Abogados Herencias y Testamentos en Ronda.

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